Hay deportes extremos que tienen como condición fundamental que se lleven a cabo en escenarios naturales sorprendentes. Grandes montañas, ríos rápidos, bosques nevados, cataratas. Pero, esperar a la tormenta perfecta para realizar una competición es algo realmente inusual.
Este insólito caso tiene que ver con el mayor desafío del windsurf mundial: atletas de diferentes partes del globo se preparan para competir en las tormentas más grandes y espectaculares que se producen en el planeta.
La Red Bull Storm Chase es un evento que viene preparándose desde agosto de 2012. La idea es que se realice una búsqueda de las tres tormentas más sorprendentes del mundo y así que diez competidores de distintos países (Brasil, España, Inglaterra, Alemania, Dinamarca, Marruecos y Cabo Verde) participen buscando ser los más osados deportistas de la tierra.
El clima no siempre es previsible, por lo que los organizadores de este evento tienen diferentes opciones, en cuanto a ciudades del mundo, para la realización de la competencia: Bretaña en Francia, Galicia en España, la costa sureste de Japón, el noroeste de Tasmania en Australia y la costa este de los Estados Unidos en el área del cabo Hatteras (Carolina del Norte).
Red Bull Storm Chase
La península de Dingels, en Irlanda, fue donde se disputó la primera gran competencia. Las condiciones naturales provocaron la mayor adrenalina en la historia de este deporte. Con vientos de hasta 137 kilómetros por hora y olas de alrededor de seis metros, los participantes tuvieron que afrontar un desafío sin precedentes. Seis windsurfistas pasaron a la próxima ronda del Red Bull Storm Chase.
Debido a la peligrosidad de este torneo, los participantes tuvieron que adoptar medidas para cuidar su integridad física. Trajes especiales para protegerse de los impactos contra las rocas y sistemas de GPS, que les permitan ser encontrados con rapidez, son los cuidados más importantes a tener en cuenta.
Los mejores de esta primera presentación fueron el español Víctor Fernández, los franceses Thomas Traversa y Julien Taboulet, el inglés Robby Swift, el brasileño Marcillio Browne y el alemán Dany Bruch. Los jueces tuvieron en cuenta las combinaciones en los saltos, y la técnica que desarrollaron ante condiciones climáticas muy desfavorables.
En marzo será la búsqueda de la próxima gran tormenta donde quedarán solo cuatro participantes, que competirán a partir 22 de julio buscando coronarse como campeón del Red Bull Storm.
Red Bull Storm Chase
Enfrentarse a la naturaleza implica una incógnita, el mal clima es un factor de riesgo para la realización de cualquier deporte, y más si se lleva adelante en el océano. Los atletas que participan en estas competencias, no solo deben están preparados físicamente sino que también necesitan tener un control mental para desarrollar sus actividades. El peligro y el deporte se complementan. El miedo y la adrenalina son condimentos que están presentes en las tormentas perfectas.
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